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Duda, duda de todo lo que sabes, duda de todo lo que has vivido, duda de absolutamente todo lo que ha significado la vida para ti. Dudar es el camino para reaprender.

Para reaprender es necesario desaprender. ¿Y para qué desaprender? Para vivir como merecemos vivir… Lo que nos trajo hasta donde estamos no nos llevará a donde deseamos estar.

La arquitectura de la felicidad tiene múltiples puntos de partida. Entre ellos encontramos aquel punto que nos dice que la felicidad no es el punto de llegada sino el camino recorrido, también aquel que nos dice que la felicidad esta en nuestras manos y definitivamente aquel que nos dice que la felicidad se construye.

La felicidad es un estado del ser con el que nacimos todos, esto quiere decir que desde el preciso momento en el que nacemos, llegamos a este mundo con todo lo que necesitamos para ser felices. Sin embargo en vez de iniciar un camino de evolución de ese estado del ser, hacemos lo contrario, empezamos a involucionar. Nuestra familia, nuestra entorno, nuestra educación y todo el sistema de creencias que empezamos a almacenar en nuestro cerebro sepultan toda esa capacidad innata para simplemente ser felices.

La gran ventaja es esa, quedo sepultada mas no esfumada. Quedo oculta. Por eso dudar de lo que hasta ahora nos ha traído hasta el punto en el que estamos es un buen punto de partida para encontrar ese estado del ser innato, recuperarlo, reconstruirlo y materializarlo.

Ser arquitecto de felicidad es la labor detrás de la labor que todos hacemos día a día pero la estamos haciendo mal. Consciente o inconscientemente toda pensamiento y toda acción que desplegamos en nuestro diario vivir tiene el objetivo de hacernos sentir seguros, de evitar el sufrimiento y de ser felices; el problema radica en que la mayoría de nosotros estamos apegados a lo que creemos que nos hace sentir seguros, a lo que nos evita el sufrimiento y a lo que nos hace felices. Y seguimos tomando los mimos caminos que nos llevan a los mismos resultados. Insatisfacción con la vida, con el trabajo, con la pareja, con todo. No esta funcionando.

Por eso duda, y pregúntate ¿Todo lo que pienso, digo y hago es realmente lo que quiero pensar, decir y hacer? Ser arquitecto de felicidad es el camino de ser y hacer de nuestra vida la más autentica de las manifestaciones, de reconstruir lo que esta sepultado, el estado del ser de nuestra alma, nuestra felicidad.

Se un arquitecto de tu felicidad, construye ese camino de regreso a lo más esencial de tu ser, a esa versión de ti donde nada hace falta, donde todo es perfecto, donde se fluye con la vida, allí donde no se necesitan las etiquetas y los juicios donde solo reina el amor.

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